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Sobre las vacunas y la vacunación

Hoy nos gustaría dedicarle un pequeño espacio al tema de las vacunas y la vacunación. Los que tenemos hijos pequeños estamos familiarizados con las vacunas, […]

Hoy nos gustaría dedicarle un pequeño espacio al tema de las vacunas y la vacunación. Los que tenemos hijos pequeños estamos familiarizados con las vacunas, ya sea porque nos toca seguir el calendario de vacunación y tenemos que acudir al médico, o bien por las charlas al respecto que mantenemos con diversos amigos, conocidos o familiares sobre este tema.

La vacunación, por varios motivos, entre ellos el desconocimiento o el mal conocimiento, se ha convertido en un tema de debate en nuestra sociedad. Últimamente, incluso hemos visto aparecer diversas corrientes que abogan por la eliminación de las vacunas ofreciendo causas alarmistas que fundamentan esta desaparición y otras que se posicionan totalmente a favor y entran en guerra cada vez que algo se cambia.

De las vacunas todos sabemos algo y luego llegamos a la conclusión de que no sabemos tanto.

Ante esta situación la mejor solución es visitar a un profesional, llámese pediatra, médico de cabecera o enfermera, y preguntarle a él todas las dudas que nos puedan surgir.

En esta conversación con el profesional hay tres preguntas que nosotros consideramos principales, que ya tenemos preparadas e incluso para las que tenemos respuestas. De igual manera invitamos también a contrastar la información y a que cada uno saque sus propias conclusiones y realice sus propias preguntas.

1. ¿Debo vacunar a mis hijos?

Esta es una gran pregunta a la que ningún profesional debería darte respuesta.
En la historia está que la vacunación ha sido una de las prácticas médicas que más sufrimiento y más muertes ha evitado. Desde su descubrimiento hasta la actualidad hay enfermedades que prácticamente se pueden considerar erradicadas gracias a la vacunación y otras que su incidencia se ha visto tan reducida que los efectos actuales son fácilmente llevaderos.

Dicho esto, también podemos observar países en los que las condiciones no son iguales que en el nuestro: lugares en los que la gente fallece a diario por culpa de virus y bacterias que tienen nombres conocidos para nosotros, como son la gripe, el sarampión o la polio,  pero en los que no disponen de vacunas para paliarlos.

2. ¿Qué pasa si no vacuno a mis hijos?

Las vacunas actúan como escudo ante las enfermedades. Cuando decidimos no administrar la vacuna a nuestros hijos, estamos facilitando que las enfermedades penetren con facilidad en ellos.

Las vacunas son un mecanismo para el control de muchas enfermedades infecciosas que en el pasado eran comunes y hoy no lo son tanto. Sin embargo, los virus y bacterias que causan estas afecciones todavía están latentes y se encuentran en nuestro entorno. La globalización y la facilidad de desplazamiento nos ponen en continuo contacto con ellas.

La vacunación ha conseguido grandes avances en la disminución enfermedades como la polio, el sarampión, la rubéola, la tosferina o la meningitis tipo B.

3. ¿Por qué vacunar a nuestros hijos si la enfermedad ya no existe o es prácticamente inofensiva?

Evidentemente hay muchas enfermedades que ya casi no existen debido a la vacunación. Este es un factor que ha hecho que padres y madres hayan perdido el miedo y se hayan animado a dejar de vacunar a sus hijos. Pero hay que tener en cuenta los nuevos brotes de enfermedades prácticamente inexistentes que han vuelto a surgir recientemente, como podría ser el caso del sarampión: en el año 2009 apenas había casos (alguno puntual) y ahora encontramos que en los últimos cuatro años ha habido más de 3000 afectados. ¿Qué está ocurriendo entonces?

Verdades y mentiras seguro que hay muchas circulando por nuestro entorno, pero en nosotros está la destreza de saber sacar conclusiones.

Las vacunas son medicamentos testados, están sometidas a estudios estrictos tanto antes de poder administrarse a la población, como después de ser comercializadas. No obstante, como todos los medicamentos, éstas pueden producir efectos secundarios, lo que nos lleva a plantearnos ciertas cosas.

Hablar de vacunación de forma individual es un comportamiento un tanto egoísta por nuestra parte, ya que la vacunación es algo que nos afecta a todos por igual. Que tu hijo esté o no vacunado va a repercutir en tu entorno y en el mío.

 

Sira Bellot
Consultora en Maternidad y Paternidad
Babyplanner

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