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Consultores de maternidad y paternidad por Sira BellotMi Bio

¿Cómo gestionar las visitas después del parto?

Para muchos estos días festivos seguro que son algo más, y no porque nos hacemos regalos y nos encontramos con familiares que hace todo un […]

Para muchos estos días festivos seguro que son algo más, y no porque nos hacemos regalos y nos encontramos con familiares que hace todo un año que no vemos sino que estamos hablando de todos aquellos que se hayan convertido en papás y mamás durante estos días.

Si por lo general recibir a todo el mundo que quiere conocer al bebé es algo agotador: en el hospital, en casa, por teléfono… en fechas como Navidad puede ser peor si tenemos en cuenta que mucha gente dispone de unos días de descanso e intentará aprovechar para ir a visitaros.

A todos nos gusta que nos pregunten y se interesen por nosotros y está bien que muestren interés por conocer a la criatura pero no olvidemos que un parto conlleva una serie de consecuencias y ni qué decir tiene el tener que acostumbrarnos al pequeño. ¿Qué podemos hacer para (sin molestar a nadie) gestionar las visitas? Y mejor todavía, ¿qué podemos hacer para impedir que nos visiten?

 

Cuando vienen a visitarnos al hospital

En el hospital el ingreso por nacimiento va de los 3 a los 5 días, si todo va bien y en función de si ha sido un parto normal o por cesárea. Las primeras 24 horas son muy especiales para el papá y la mamá y su relación con el recién nacido. Nervios, miedos y dudas conviven a cada momento en la habitación y quizás lo que menos necesiten es más gente deambulando por la misma habitación.

Vale la pena hablar con los más allegados (abuelas, hermanos y hermanas) los días previos al parto y dejar claro nuestras intenciones de estos días en el hospital para intentar que nos respeten este espacio. Es evidente que las abuelas, como madres que son, tienen un papel fundamental pero al haber pasado por la misma situación, por este motivo entenderán que si necesitamos ayuda serán las primeras a las que se lo haremos saber.

Un tiempo correcto para una visita al hospital es de 20/30 minutos, el papá en este caso puede hacer de mediador y gestionar los tiempos. Cosas como: le tiene que dar el pecho o el biberón, el peque necesita descansar o usar recursos como las enfermeras o el médico no quiere que haya gente en la habitación mucho tiempo nos puede ayudar a despedir a la gente de forma cordial.

 

Cuando ya estamos en casa

En casa es algo diferente, todos saben que vamos a estar allí durante unos días sin movernos y por algún motivo se olvidan que muy posiblemente esa criatura no se vaya de casa hasta que cumpla los 30 pero aún así todos quieren verlo antes de que cumpla un mes.

Es imprescindible avisar antes de ir y si no es así, amablemente se les recibe en la puerta y se les dice que no es un buen momento: la madre está descansando, el bebé está nervioso o si la confianza es tanta como para presentarse sin avisar perfectamente podemos decir que ahora no es el momento.
En el caso de abuelas y abuelos se les puede pasar una vez vale pero las siguientes debes decirles que por favor avisen.

Nosotros nos podemos anticipar a las visitas y en los días previos al nacimiento ir sacando el tema con los conocidos. Podemos planificar y dejar claro nuestras intenciones, de esta manera podemos evitar encuentros indeseados en el portal de casa y malas caras en un momento tan feliz.

El teléfono móvil ha sido un gran invento, pero ahora que somos expertos en el envío de mensajes, ¿qué tal enviar uno antes que llamar? Dejar claro que nos envíen un mensaje nos ayudará a luego planificarnos cuando nos va mejor responder. De esta manera nos ahorramos estar colgados al teléfono cuando seguro que el bebé o la mamá nos necesita para otra cosa.

Para acabar lo más difícil de gestionar también podemos enviar por escrito a alguna persona aquellas normas que de una manera firme debemos dejar claras a todos: si se está resfriado mejor no entrar en contacto con el bebé, que nadie lo coja, no darle besos y después de las ocho de la tarde las visitas son inaceptables. Y simplemente, piensa que esto ocurrirá cada vez que tengas un bebé así que lo mejor es que comiences a aprender a gestionarlo desde el primer momento.

 

Sira Bellot
Consultora en maternidad y paternidad
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