BabyPlanner

Consultores de maternidad y paternidad por Sira BellotMi Bio

Libros infantiles: ¿cómo elegir el más adecuado?

“La semana de la lectura”, así bautizamos en casa a los días previos y posteriores al Día del Libro. Nosotros, que somos de transporte público, […]

“La semana de la lectura”, así bautizamos en casa a los días previos y posteriores al Día del Libro. Nosotros, que somos de transporte público, nos hemos asombrado con la cantidad de gente que iba leyendo. En el metro, en el bus o incluso los copilotos de los coches, cualquier lugar ha sido bueno para deleitarnos con un libro, ya sea en formato clásico o electrónico. El Día del Libro nos ha dejado un entusiasmo generalizado por la lectura al que no estamos habituados.

Los más peques, que se entusiasman fácilmente con las cosas que sus profesores les explican, han vuelto a ser los protagonistas de esta fecha. Todos los que tenemos hijos en edad escolar hemos podido observar que durante estos días la lectura ha estado muy presente. Se ha fomentado en escuelas, bibliotecas y entornos familiares, haciendo que la ilusión por regalar o regalarse libros crezca un poquito más.

Con estas ganas de leer que de repente les surgen a nuestros niños, los papás y mamás no podemos hacer otra cosa que sumergirnos en el apasionante mundo de las librerías e intentar escoger los libros infantiles que más se adapten a las necesidades de nuestros peques. La experiencia nos dice que es muy posible que acabemos eligiendo el libro que tenga la portada más bonita o aquel que más se esté vendiendo, pero si realmente queremos que ese libro sea una buena herramienta educativa, nos sería muy útil seguir algunas pautas antes de escogerlo. Uno de los factores más importantes a tener en cuenta es posiblemente la edad del peque.

Cómo elegir el libro adecuado según la edad de los niños:

  • Durante el primer año:

A esta edad los libros infantiles son un recurso utilizado por los padres para estimular el desarrollo de los niños: el tamaño del libro, el tacto, si emiten o no sonidos, así como el uso de los colores, son los aspectos más significativos a tener en cuenta.

También será una primera oportunidad para mostrarles lo que es un libro. Este primer contacto puede fomentar la lectura en el futuro.

  • Hasta los 3 años:

Durante este período, los peques ya son más autónomos y esto nos va a permitir que interactúen más con los libros. En este caso ya podemos hablar de libros en papel, aunque podemos recurrir a los diferentes formatos y tamaños para aumentar su interés.

Pequeñas historias narradas con imágenes vistosas y coloridas es la clave para elegir el libro. Situaciones cotidianas como el cambio del pañal o el uso del orinal, las podemos ver representadas en estos libros facilitando así la toma de conciencia hacia ellas por parte del peque.

  • De los 3 a los 4 años:

En muchos casos, a esta edad se suele producir el primer contacto con la escritura. Las letras y los números empiezan a formar parte de la vida del peque en las escuelas y, por consiguiente, en el entorno familiar. Diccionarios visuales o libros que faciliten la expresión oral pueden ser una buena elección a esta edad.

  • De los 4 a los 5 años:

¡Ya tenemos pequeños lectores en casa! En mayor o menor medida todos los peques a esta edad conocen la letra mayúscula, de palo o de imprenta (en función del centro educativo tiene un nombre u otro). Por tanto, podemos considerar una buena opción los libros con letras de estas características.

Poco texto y gran explicación visual son opciones muy viables. A esta edad el libro es un recurso que nos puede ayudar entretenerles en viajes largos o en lugares poco cómodos, como la consulta del médico, por ejemplo.

  • De los 5 a los 7 años:

El peque ya será totalmente consciente en la elección del libro, por eso, hacerle partícipe puede ayudarnos a despertar su interés por la lectura. En este momento es importante valorar los libros con escritura convencional, aunque no debemos abusar de ella si no queremos que se canse. Sigue siendo muy importante un apoyo visual de la historia y aspectos como el formato del libro o las portadas llamativas.

Dicen que 21 días es suficiente para crear un hábito. En el caso de la lectura, este hábito se tiene que trabajar día a día y a edades tempranas. Enseñarles a valorar el conocimiento adquirido mediante la lectura es una tarea que no corresponde únicamente a profesores y educadores: la función empieza en casa y de la mano de los papás y las mamás.

Sira Bellot
Consultora en maternidad y paternidad
BabyPlanner Barcelona

Comentarios