BabyPlanner

Consultores de maternidad y paternidad por Sira BellotMi Bio

Duelo infantil: ¿cómo ayudar a los niños a enfrentarse a la pérdida?

La familia es un espacio de relaciones que vamos enriqueciendo a medida que nos damos apoyo y respeto entre los miembros que la componenemos. De una forma […]

La familia es un espacio de relaciones que vamos enriqueciendo a medida que nos damos apoyo y respeto entre los miembros que la componenemos. De una forma u otra, el objetivo final es el de criar y desarrollar adultos preparados para vivir de forma autónoma.

En este sentido, la familia es el lugar donde refugiarnos de nuestros miedos y donde los convertimos en pasiones que guían nuestro día a día. Pero, ¿qué pasa si la familia no es capaz de ayudarnos? ¿Qué puede pasar para que la familia no esté a la altura?

La muerte de un familiar es una de las consecuencias más evidentes de desorden en la familia. Una situación que puede ser muy difícil de afrontar, especialmente para los más pequeños.

¿Como ayudar a los peques con la pérdida de un miembro de la familia?

  • Lo más importante que debemos tener en cuenta en el momento de plantear un tema de estas consecuencias a un niño es el idioma que vamos a utilizar. Por descontado que nos comunicamos en el mismo idioma, pero aquí nos estamos refiriendo a utilizaar un lenguaje acorde a las capacidades de la personita que tenemos delante. Aun cuando creemos que el peque es de lo más adulto, no deja de ser un niño.
  • Seamos honestos en todo momento, no tiene sentido inventar una historia que en algún momento nos obligará a tener que dar explicaciones y a volver a revivir la experiencia.
  • Es un momento en el que difícilmente podremos ser conscientes de nuestros sentimientos, mucho menos si estamos hablando de los sentimientos de un peque. Por este motivo es importante hacerle ver que cualquier emoción, sensación o sentimiento que pueda tener es legítimo y respetable.
  • Las religiones ofrecen respuestas (a su manera) sobre asuntos de este tipo. Por ello si somos practicantes de alguna religión y creemos que queremos lo mismo para nuestros peques, podemos apoyarnos en alguna lectura que hable sobre el asunto.

La edad del peque va a ser un factor determinante, y teniendo claro que no existen formulas únicas cuando hablamos de personas, hay algunos aspectos de la edad que nos pueden servir:

  • En edades tempranas por debajo de los 3 años, los peques no tienen capacidad para comprender qué significa la muerte, por tanto para ellos consiste en una separación física, igual que cuando alguien viene y luego se va, ellos no tienen claro si volverá o no. La muerte a esta edad se vive como un abandono creando inseguridad. Es muy importante por tanto reforzar los vínculos con las personas que tiene a su alrededor para intentar compensar esta sensación de abandono.
  • Cuando el peque tiene entre 4 y 6 años, la realidad es diferente, son capaces de asimilar ciertos conceptos, pero siguen teniendo una capacidad limitada de abstracción y por tanto de entender conceptos más amplios como el de la vida y la muerte. A esta edad, los peques creen que la muerte es algo temporal y que si hacen lo correcto posiblemente vuelva la persona que ha fallecido. En este caso cualquier expresión del tipo “se ha ido de viaje” puede ser perjudicial por muy buenas intenciones que le pongamos, lo ideal es explicar con paciencia una y otra vez lo ocurrido y el motivo, para intentar no dejar dudas nuevas.
  • Pasados los 6 años, la mayoría de peques han desarrollado una serie de habilidades cognitivas suficientes para entender lo sucedido, aunque esto no significa que estén preparados para aceptarla. Pero tenemos que tener presente que cierto sentimiento de culpa en función de la persona fallecida, puede estar presente en el razonamiento del peque. Hablando con ellos de forma clara, expresando nuestros sentimientos y ofreciéndonos para entender los suyos, tenemos mucho ganado.

Independientemente de la edad, algunas cosas que tenemos que tener en cuenta son…

  • La evolución en el colegio, tenemos que estar muy atentos a que su rendimiento no se vea afectado, esto podría ser una señal de que algo está pasando.
  • Por otro lado, las rabietas son habituales en los peques, pero nadie mejor que nosotros para ver observar si se deben a un motivo diferente al habitual.
  • Las noches y las pesadillas.
  • Normalmente lloran por todo, pero ahora debemos estar un poco más atentos a observar el por qué.
  • Cuando el peque es comilón, lo va a ser siempre, pero no está de más fijarnos en si deja de comer o come más de la cuenta.

Tenemos que estar muy preparados para impedir que la muerte nos afecte en exceso y hacerlo es muy difícil, por ello que el peque modifique su comportamiento. Estando a su lado y escucharle siempre es la mejor ayuda que le podemos ofrecer.

Consultora en maternidad y paternidad
BabyPlanner Barcelona
T. +34 932753182

Queremos saber tu opinión, ¿te animas?: @babyplannerBCN o contact@babyplannerbarcelona.com

Comentarios