Ciberderecho

Un ciberproblema, una solución por Álvaro ÉcijaMi Bio

El error de tener una única contraseña

Nuestra actividad en internet se traduce en navegar por diferentes páginas web, interactuar con otras personas, y crear y consumir contenido. Y es posible que […]

Nuestra actividad en internet se traduce en navegar por diferentes páginas web, interactuar con otras personas, y crear y consumir contenido. Y es posible que para cada una de estas acciones tengamos cuentas abiertas en diferentes lugares, con información sobre nuestro perfil, nuestras fotos, correos electrónicos, etc.

Por ejemplo, la mayoría de personas tenemos una cuenta de correo electrónico, la cuenta de Facebook, la de la web del banco, o de la compañía telefónica, como mínimo. Pero puede haber muchas más redes sociales, cuentas del trabajo, de la universidad, etc.

Vivimos rodeados de cuentas para las que la mayoría solo utiliza una sola contraseña, y este es un error que se puede pagar muy caro si cualquier ciberdelincuente consigue adivinarla sin que nos enteremos.

El problema de tener una única contraseña es que normalmente, un ciberdelincuente si decide robar una cuenta, al dar con la clave correcta, probará en todas las cuentas que crea que podemos tener, para acceder también a estos lugares y hacerse con esa información. Y si la única barrera de defensa es una contraseña, que se supera fácilmente, no habrá ni una sola página web a la que no podrá acceder, extendiendo el daño a todos nuestros perfiles en internet.

Esto es especialmente grave si compartimos una misma contraseña para cuentas diferentes, la de Facebook y el trabajo, o la del banco y Twitter, por ejemplo. Ya que hay cuentas que conviene proteger mejor que otras (por ejemplo muchos bancos obligan a tener claves específicas para sus cuentas online, y no permiten meter letras o símbolos)

Por eso, aunque resulte tedioso o complicado de memorizar, lo mejor es tener diferentes contraseñas para cada cuenta que tengamos abierta en internet. Y si no somos capaces de recordarlas todas, por lo menos deberíamos tener una variación de una misma contraseña para que no sean siempre idénticas. 

De esta forma, si por error o por voluntad de un ciberdelincuente, consiguen acceder a una de nuestras cuentas en internet, no podrán hacerlo tan fácilmente al resto de perfiles, y cualquier daño estará limitado a unas páginas web específicas.

En cuanto a cómo debe ser una contraseña, y las posibilidades del gestor de contraseñas del ordenador, hablaré de ellos en las próximas semanas para seguir arrojando luz sobre este tema.

Espero que os haya resultado interesante,

Un saludo,
Alvaro Écija

www.ciberderecho.com

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