Ciberderecho

Un ciberproblema, una solución por Álvaro ÉcijaMi Bio

Juguetes espía: cuidado con quién dejáis a vuestros hijos

El uso de juguetes conectados a internet o a apps cada vez está más de moda. Que un muñeco pueda hablar y enseñar a los […]

El uso de juguetes conectados a internet o a apps cada vez está más de moda. Que un muñeco pueda hablar y enseñar a los niños conectándose a internet, o incluso sirva de comunicación con sus padres mediante una aplicación en el móvil puede parecernos interesante y divertido.

Pero, estos juguetes pueden ser peligrosos para la seguridad y privacidad de nuestros hijos, si no se conocen los riesgos que implica que un juguete esté conectado a internet.

Han sido ya muchas las noticias y alertas que han ido apareciendo hasta ahora sobre incidencias sobre este tipo de juguetes, y ya podemos encontrar algunos padres y expertos en ciberseguridad que están en contra de estos juguetes.

Os pondré un ejemplo. En el pasado mes de febrero, en Alemania se pidió a los padres que se deshicieran de la muñeca “Cayla”, porque considera una herramienta de espionaje peligrosa y con características prohibidas en el país. Según los expertos, esta muñeca, graba y guarda conversaciones que mantiene con los niños. Además, su sistema de seguridad es muy débil, lo que hace que se pueda acceder a los datos que guarda y hacer que diga palabras malsonantes a los niños.

Otro ejemplo aún más reciente son los peluches conectados “CloudPets”. Estos peluches se manejan mediante una aplicación en el móvil de sus padres, que permite que hablen con los niños a distancia. Se ha descubierto que más de 800.000 cuentas de usuarios y dos millones de conversaciones entre padres e hijos se han publicado sin que la empresa pudiera hacer nada para evitarlo.

Como véis, tenéis que tener en cuenta que estos juguetes contienen cámaras y micrófonos que acompañan a los niños en muchos momentos de su día a día. Si alguien pudiera acceder a ellos, podría hacerse con datos e incluso poner en peligro su privacidad y la de los familiares que le rodean.

Por este motivo, para poder estar más tranquilos ante esta situación, mi consejo es que, si vuestros hijos tienen este tipo de muñecos, toméis las siguientes precauciones:

– Si el juguete pide datos personales, introducid datos falsos o incompletos.

– Como ocurre en las cuentas de correo electrónico o redes sociales, poned contraseñas seguras y no se las digáis a nadie que no tenga por qué saberlas.

– Cada cierto tiempo, revisad y borrad los datos y conversaciones que va almacenando el juguete. De esta manera, si alguien consigue entrar en sus sistemas, no tendrá información importante de vuestros hijos a la que acceder.

– Y por supuesto, fomentad que los niños conozcan los peligros de internet, y así se podrán proteger por ellos mismo.

Espero que con estos breves consejos tengáis en cuenta los riesgos que puede tener un simple juguete para la protección de vuestros datos y los de los más pequeños. Recordad que vivimos en un mundo cada vez más conectado y, a pesar de dar infinitas ventajas, en ocasiones también se generan algunos peligros.

Un saludo,

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