Derechos de la mujer

Por Mireia RuizMi Bio

Guarda y custodia compartida en lactantes

A tan sólo tres días, para que tenga lugar la vista principal del juicio contencioso de guarda y custodia y alimentos de menor cuyas medidas […]

A tan sólo tres días, para que tenga lugar la vista principal del juicio contencioso de guarda y custodia y alimentos de menor cuyas medidas provisionales ya fueron resueltas hace unos 15 meses y que acordaron la custodia compartida del hijo menor de la pareja si bien, y ahí está lo inédito, lo era respecto de un menor de 15 meses… ¡lactante!.

Efectivamente se hizo eco la prensa nacional de la resolución judicial, primer caso en España que otorgaba la custodia compartida de un bebe lactante de tan sólo 15 meses… y ahora se estarán preguntando esas mamis: “Imposible, a un bebé de pecho no se le puede quitar el pecho, eso es una locura“. Pero como siempre os he dicho, cada caso es cada caso y por ello lo debemos analizar. Esos papis, antes de la ruptura, trabajaban los dos y tenían unos horarios extremadamente complicados. Se debían repartir los tiempos, las horas y los cuidados del menor. La madre tenía claro que siempre que le fuera posible priorizaría el pecho del menor a cualquier otra tarea, trabajo o dedicación. Llegó un día que la pareja decidió que sus caminos debían separarse, que no tenían objetivos comunes y que lo mejor para el bebé era vivir separados. Acordaron entonces un pacto, verbal, que después plasmaron en papel. Así las cosas, la madre acordó con el padre unas estancias con el bebé que compatibilizaban perfectamente el pecho con el trabajo. Se consensuó un calendario entre los padres por el que el bebé estaba con el padre las horas que la madre trabajaba (trabajaba de mañanas) y con la madre las horas que el padre trabajaba (trabajaba de tardes) más todas las noches. Procuró la madre darle el pecho antes de ir a trabajar y tan pronto llegaba de trabajar. Contaban los dos con el apoyo mutuo porque tenían claro que ante todo estaba el pequeño. El día a día se fue plasmando en papel y se firmó un convenio. La madre tenía claro que eso era lo mejor para el pequeño y decidieron presentar demanda ante el juzgado para regular la situación. Deciros que desde que se separaron el padre había tenido, todos los mediodías, bajo su cuidado al bebé y al que le daba de comer… y esto fue así cada día hasta la actualidad. Por circunstancias, que no son del caso, la madre decidió no ratificar el convenio alegando que el reparto de las horas entre los padres era incompatible con la lactancia y solicitó, en otro pleito, custodia exclusiva a su favor. Después de un juicio duro de medidas la juez resolvió que si durante toda la vida del menor, aunque fuera lactante, había estado bajo el cuidado de su padre, ese derecho del hijo de estar con su padre unas horas cada día (coincidentes con horas de no lactancia) no se las podía quitar al pequeño y así la juez dictó una resolución, hoy provisional, de guarda y custodia compartida que respeta las horas de lactancia. Siempre os he dicho que los actos, movimientos y decisiones no escritas crean estado. Es importante saber las consecuencias de los actos y si la madre aquí decidió que podía compatibilizar lactancia con los cuidados del bebé y trabajo, y así se lo hizo saber al padre y así se cumplió durante 15 meses, difícilmente podría defender después que esa decisión no fue tomada razonablemente. Os he dicho que la evolución natural es caminar hacia la custodia compartida, sistema que protege y respeta mejor los intereses de los menores, tipo de custodia que muchas mamis deberán ir asimilando.

PD: yo siempre aprendo de los demás, en este caso también aprendí que debía proteger los intereses del pequeño y por ello defendí la custodia compartida.

¡Feliz lunes a todos!

Mireia Ruiz
Fundación Mujeres Felices

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