Derechos de la mujer

Por Mireia RuizMi Bio

¡Luchemos por los derechos de las mujeres de todo el mundo!

Seguro que muchos de vosotros lo habréis visto y, boquiabiertos, habréis pensado: ¡allí, en ese país, ser mujer no es una bendición sino un calvario! […]

Seguro que muchos de vosotros lo habréis visto y, boquiabiertos, habréis pensado: ¡allí, en ese país, ser mujer no es una bendición sino un calvario!

El documental no tenía desperdicio, me quedé atónita delante del televisor y lo que vi y escuché me alertó:

—¡La culpa es de ella, de la mujer que sale de su casa vestida con pantalones estrechos que permiten ver su cuerpo! —decía aquel hombre a la periodista en respuesta a una pregunta que le había formulado. —¡Ellas provocan que las miremos y les digamos cosas cuando nos sonríen!

Reflexionaba en voz alta la periodista y enfatizaba que gran parte del problema se halla en esa juventud que bebe de la educación de sus padres y son estos quienes les enseñan cómo deben tratar a las mujeres. Es una auténtica lástima que la lucha en esos países por quienes defienden el derecho de las mujeres apenas vea la luz.

En un momento del reportaje, un grupo de jóvenes, envalentonados, dirigían su mirada hacia la víctima: una mujer a la que perseguían, desnudaban, agredían y maltrataban y solo (¡y digo solo!) por ser mujer. El testimonio de esa chica, según lo iba relatando frente a la cámara, me hacía temblar.

Tu ser, tu mente y tu futuro se verán condicionados en función a donde hallas nacido y vivido. La cultura y las costumbres también condicionan y mucho.

La periodista, con gran valentía, quería mostrar al mundo con imágenes y testigos, que sigue habiendo ese tipo de sufrimiento sólo por haber nacido mujer. En un momento dado, la periodista se dirigió a la juventud:
—¿Por qué las acosáis y les decís cosas cuando las veis por la calle? —les preguntaba.
—¡Por cómo van vestidas! —respondían ellos.
—¿Y cómo van vestidas? —les preguntaba la periodista.
—Con ropa estrecha y con camisetas de manga corta… ¡Ellas son las culpables de que las miremos! —exclamaban los jóvenes.

Afortunadamente hay muchos hombres que “aman a las mujeres, las respetan y luchan por ellas”. Y este sentimiento de amor y respeto es el que debería arropar a todo ser humano. Ojalá el amor al prójimo, a uno mismo y el respeto a todos crecieran junto con los años y fueran siempre una parte de nuestro yo.

Documentales como el de esta semana nos enseñan que la realidad es bien distinta, que hay que seguir trabajando para que aquellos que han nacido en otros lugares distintos al nuestro tengan igualdad de condiciones de poder vivir con respeto, tranquilidad y amor.

No puede el ser humano abandonar esta lucha…. Por eso debo darle mis más sinceras felicitaciones a esa mujer, periodista, por el enorme valor que ha tenido, quien asumiendo un grave riesgo a su persona, se adentró en una cultura para decir al mundo: “¡Señores, aún debemos seguir luchando por la igualdad!”

¡Feliz semana!

Mireia Ruiz Ramírez

Fundación Mujeres Felices

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