Derechos de la mujer

Por Mireia RuizMi Bio

Viajes al extranjero con el menor que está bajo custodia exclusiva

Acudía Angelina a mi despacho porque había recibido una demanda del padre de su hijo por la que el padre pedía autorización al Juzgado de Familia […]

Acudía Angelina a mi despacho porque había recibido una demanda del padre de su hijo por la que el padre pedía autorización al Juzgado de Familia para que el pequeño Nicolás pudiera viajar a EuroDisney junto con él, su nueva mujer y los hijos de esta.

Angelina lloraba desconsoladamente porque nunca pensó que quien fue su marido acabaría llevándola ante los Tribunales de Justicia por no permitir un viaje que, a su entender, no debía realizarse ni en las fechas que había escogido el padre ni de la forma como había decidido el padre.

–El juicio es el próximo 3 de marzo –me explicaba Angelina –y no sé si debo ir asistida de abogado.

Tras leer la demanda le contesté:

–No hace falta que te asista ningún abogado porque le van a dar la razón al padre de Nicolás y tu pequeño viajará a Disneyland junto a su nueva familia.

–No puede ser… Si yo tengo la custodia exclusiva de Nicolas, ¿cómo es posible? Además…. si hace el viaje, ¡faltara toda la semana de colegio! –me decía con lágrimas en los ojos.

–Te daré la respuesta y lo entenderás: mira, lo que vamos a hacer antes de nada es leer con detenimiento la sentencia de divorcio.

Y así hicimos. Acto seguido, le subrayé unos párrafos de la sentencia: “Viajes al extranjero: bastará el mero conocimiento de un progenitor al otro progenitor de la realización del viaje para que el menor pueda realizarlo”.

–Angelina, ¿a ti te informó que había contratado el viaje?

–Sí, me lo dijo en Navidad, de hecho fue el regalo de reyes que su padre le hizo a Nicolás.

–Y, ¿en aquel momento te opusiste?

–No, ¡lo que no sabía eran las fechas!

–Entonces, el viaje para ti no era en aquel momento perjudicial o peligroso para Nicolás, ¿cierto?

–¡Cierto! –me contestaba Angelina.

–¿En qué curso está Nicolás?

–En P3.

Leíamos las dos la demanda y el exmarido apuntaba que párvulos no es enseñanza obligatoria, por lo que el hecho de no ir a clase no perjudicaba los estudios del pequeño. Así las cosas, le dije a mi cliente que la petición del padre iba a prosperar.

La relación de Angelina con su exmarido tuvo un final triste: el padre de Nicolás se desentendió del pequeño y abandonó el domicilio cuando apenas tenía 8 meses de edad. Angelina no se lo perdona y ahora, según me explicaba durante la entrevista, le sorprendía que su exmarido quisiera recuperar el tiempo perdido con su hijo Nicolás a costa de lo que fuera.

Nicolás regresó el pasado viernes de Disneyland París tras el dictado de la resolución judicial en la que, a pesar de autorizar el viaje, Su Señoría advertía al padre de la necesidad de si en un futuro volvía a viajar con el menor que lo hiciera fuera del periodo escolar y durante aquellos días en los que él tuviera al pequeño bajos sus cuidados y no a costa de consumir los días en los que el pequeño está con la madre.

Mi consejo es: intentar evitar judicializarlo absolutamente todo. No obstante, deciros que me acaba de escribir Angelina un Whastapp para decirme que el padre no va a devolver a Nicolás a la hora que está acordada en la sentencia.

¿Debe ahora, Angelina, ponerlo en conocimiento del juzgado?

La respuesta la tendréis la próxima semana.

¡Feliz día!

Mireia Ruiz Ramírez

Fundación Mujeres Felices

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