El Blog de Marian Frías

Psicóloga, sexóloga y coachMi Bio

Los durantes

Cambiar tu forma de pensar puede suponer todo un reto, pero es posible: sólo es cuestión de quererlo. De vez en cuando no estaría mal […]

Cambiar tu forma de pensar puede suponer todo un reto, pero es posible: sólo es cuestión de quererlo.

De vez en cuando no estaría mal pararnos a pensar por qué hacemos las cosas, cómo las hacemos, y es más, por qué esperamos como por arte de magia que las cosas en nuestra vida erótica cambien haciendo lo mismo.

De manera más consciente o inconsciente, la gran parte de nosotr@s pensamos en resultados, en objetivos, en hacer para conseguir algo, pero nos cuesta pensar en hacer por hacer, en el hacer para disfrutar del proceso, con sólo ese gran fin: estar. Nos hemos creído y nos han hecho creer que eso es perder el tiempo.

El tiempo hay que aprovecharlo”, ”cuantas más cosas hagamos mejor”, “tenemos que ser productivos”. Eso está muy bien, pero como todo: es cuestión de niveles, de cantidades y de intensidad.

Parar y dejar el reloj en la mesilla de noche nos da la oportunidad de convertirnos en observadores de nuestra vida, como si fuera una de esas pelis, una comedia romántica como tantas de las que vemos los sábados a las cuatro de la tarde.

Sentarnos y observar es tomar perspectiva, para poder ver, apreciar y crear escenas, en nuestra peli, como esas que nos hacen suspirar y reír. Esas escenas están en nuestra vida cotidiana, pero no las vemos, porque para eso hay que parar y recuerda “no podemos perder el tiempo”. Avanzar es la consigna, pero muchas veces no sabemos ni donde vamos.

El estrés y la ansiedad hacen acto de presencia en nuestras vidas prácticamente a diario, vamos como turistas en un crucero, a toda velocidad, estando en el paso siguiente, en el más, en el suma y sigue. La erótica requiere en ocasiones otra opción, otro ritmo, donde nos demos tiempo para perdernos, para sentarnos y contemplar, para estar escuchando una buena canción o saboreando los labios de alguien.

Pensar sobre nuestra forma de pensar es el primer paso del cambio, donde nos demos permiso para aprender a dar valor a los durantes, donde dar espacio a los momentos. Parar es darnos cuenta de que ese proceso de observación y elaboración es importante y valioso

En el viaje de la erótica lo más rápido no siempre funciona, las líneas curvas y los alrededore,s de vez en cuando, han de ganar protagonismo a las líneas rectas. Alargar el placer no es otra cosa que ser más consciente de él.

Esta mañana puse un destino en mi GPS: calle disfrutar; te espero allí, me han dicho que tiene unas vistas preciosas.

Marian Frías
marianfriaspsicologa.com

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