El Blog de Marian Frías

Psicóloga, sexóloga y coachMi Bio

Diario de una fantasía

Ahí estaba yo, sentada en el sofá con una hora por delante, cerré los ojos y me animé a pensar, a recordar, a crear. Busqué […]

Ahí estaba yo, sentada en el sofá con una hora por delante, cerré los ojos y me animé a pensar, a recordar, a crear. Busqué en mi memoria todas y cada una de las personas con las que me había cruzado ese día, los lugares donde había estado y decidí hacerlo una vez más; hoy me daba permiso para fantasear, para crear mi historia, mi fantasía.

Las fantasías sexuales nos ayudan a estimular el órgano sexual clave: el cerebro. No son solamente algo natural, sino que son saludables, recomendables y trabajables; son la gasolina del deseo. Querer, creer y crear son los puntos de partida.

Para fantasear es recomendable querer fantasear y para querer fantasear nos ayuda el creer en el poder de las fantasías, en sentirnos bien haciéndolo, sabiendo que una cosa es desear hacer algo y otra muy distinta es pensar algo que aunque nunca llevara a la práctica, en mi imaginación todo está permitido, el peligro no existe.

Darnos permiso para fantasear es darle importancia a las fantasías, la fantasía impulsa al deseo como la música a bailar. No se nos ocurriría aprender a bailar sin música ¿verdad?

Estamos todo el día creando, recreando y contando historias; de manera consciente o inconsciente separamos nuestro día en capítulos, en momentos, en historias, en cosas que nos han sucedido, en aquellas que nos hubiera gustado que sucedieran y no sucedieron, o no sucedieron como esperábamos.
Los ingredientes son sencillos: un lugar, los personajes y una idea… Las combinaciones y representaciones que podemos hacer para acercarnos al deseo y a la excitación son muchas e individuales. Pon tú las imágenes, los guiones, los diálogos, donde tú eres el protagonista o el observador, ponla en color o en blanco y negro, romántica o pasional…

Abrí los ojos, respiré profundo, el corazón latía con rapidez, me sentía la novelista de mi mundo erótico.

Marian Frías
marianfriaspsicologa.com

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