El Blog de Marian Frías

Psicóloga, sexóloga y coachMi Bio

Cuando suena el despertador…

Desde que nos levantamos por la mañana, en mayor o menor medida, de manera más o menos constante, intentamos llevar a cabo esos “rituales de […]

Desde que nos levantamos por la mañana, en mayor o menor medida, de manera más o menos constante, intentamos llevar a cabo esos “rituales de autocuidado” que consideramos que nos ayudan a eso de vivir más y mejor. Nos duchamos con ese gel que hidrata la piel, mascarilla para el pelo, cepillo para masajear el cuero cabelludo, café con tostadas, fruta, en días inspirados algo de deporte… En unas cosas u otras todos intentamos cuidarnos, estar y sentirnos mejor desde por la mañana. Desde la experiencia, todos sabemos que la manera de empezar con el pie derecho, nos marca un tono emocional que nos ayuda a sentirnos mejor o peor el resto del día.

Antes de ayer, tomando mi café, recibí un correo que contaba los resultados de un estudio de la Universidad Quenn’s de Belfast, en Londres: “Mantener relaciones sexuales por la mañana es un magnífico antídoto para los problemas de estado de ánimo y autoestima”. Nuestra sensación de vitalidad y bienestar aumenta tras mantener relaciones eróticas matutinas. Además, mejora el funcionamiento de distintos órganos, refuerza las defensas , mejora la circulación, fortalece los huesos y los músculos, ayuda a prevenir el riesgo de padecer diabetes y migrañas, y un largo etcétera de ventajas.

A todas esas añado una, ampliar nuestras posibilidades, dedicarnos tiempo y dejar espacio a nuestra erótica en diferentes momentos del día. Tenemos asociado el sexo a lo último, después de todo lo demás: después del baño de los niños, después de ducharme, después de la cena, después de ver la tele, después de desmaquillarme, después….

Pues no, o por lo menos no solo. Hoy me animo y animo a poner una nueva instrucción en mi cabeza, a dejarme espacio en otros momentos del día. A veces si no contemplo el sexo por la mañana como opción, es complicado que ocurra. Por lo menos pongámoslo como posibilidad.

No consiste de repente en tener que levantarme todos los días una hora antes y vivir este propósito como una tortura quitasueños, sino dar pequeñas pinceladas. Por ejemplo, proponte probarlo aunque sea una vez, una mañana, aunque sea del fin de semana, póntelo fácil, y valora los aspectos positivos que te ha aportado mantener relaciones eróticas por la mañana. Si te sientes mejor (que te sentirás), introduce un día entre diario donde te pongas el despertador un poquito antes. Y así, poco a poco, añadimos vida a cada día que vivimos.

Tenemos cientos de posibilidades naturales, sanas y gratuitas a nuestro alcance para estar más sanos y felices. Tomar conciencia de ello y actuar en consecuencia estaría bien, esa coherencia de querer estar bien y hacer cosas que me acerquen a mi objetivo, es lo que nos da esa paz interior y bienestar de la que tanto hablamos todos.

Vamos, que mejorar nuestra calidad de vida es tan fácil y está tan en tu mano, como ponernos el despertador 10 minutos antes. Mi desayuno esta mañana: sandía, café con leche, dos galletas y una sesión de caricias.
Os dejo, me voy a trabajar.

¡¡Buenos días!!

Marian Frías
marianfriaspsicologa.com

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