El Blog de Marian Frías

Psicóloga, sexóloga y coachMi Bio

12 uvas, 12 oportunidades para transformar nuestra forma de vivir la sexualidad

A lo largo del año, he compartido con vosotr@s ideas, reflexiones y experiencias para ampliar y transformar un paradigma en torno al sexo que no […]

A lo largo del año, he compartido con vosotr@s ideas, reflexiones y experiencias para ampliar y transformar un paradigma en torno al sexo que no nos llena realmente, el cine romántico y porno, que nos muestra una idea del sexo que en nuestras vidas cotidianas no nos funciona.

Por eso, os propongo tomar conciencia de que es necesario hacer un cambio de paradigma en nuestra forma de entender el sexo. Sin duda a pesar de que desde todos los lados tenemos una estimulación sexual enorme, en publicidad, en medios, artículos, post… De hecho, ‘sexo’ es la palabra más buscada en google, son muchos los casos dónde las personas no consiguen disfrutar de su vida erótica, y las sábanas se llenan de disfunciones sexuales, que nos alejan del disfrute. El sexo para muchas personas en su intimidad es sinónimo de problemas, agobios, miedos, culpas, obligaciones y aburrimiento.

Os animo a masticar con tranquilidad 12 ideas, doce uvas, para poder entender nuestra sexualidad en toda su amplitud.

  1. A pesar de la “sobre información sexual” aún en nuestro interior tenemos creencias que nos alejan de poder entender la sexualidad como algo espiritual o sagrado, lo seguimos viendo como algo “oscuro o sucio”.  La culpa y la vergüenza están presentes en nosotros y saberlo nos ayuda a entender muchas de las cosas que nos pasan. El miedo a lo que otros puedan pensar si soy yo mism@, nos hacen perder naturalidad y tranquilidad.
  2. El sexo no es sólo un medio de sentir placer, sino una forma de fusionarnos y conectar con otro ser humano. Para conectar con otra persona, es importante estar tranquilo y relajado, dar el poder a la mirada como fuente de conexión. Si entendiéramos que el sexo es conexión, alargaríamos de manera natural los juegos y la seducción.
  3. Confundimos hacer el amor con el coito, sobrevaloramos la importancia de los genitales en los encuentros. Seguimos un patrón “más animal” que no nos nutre emocionalmente, por eso existen muchas situaciones donde el sexo no nos lleva al placer sino a la presión y al miedo de no dar la talla.
  4. Lo que nos hace querer tener encuentros eróticos desde nuestro instinto, no es sólo la reproducción o el placer, sino que de manera consciente o inconsciente buscamos los encuentros para sentir cariño, intimidad y conexión sexual y amorosa con nuestro amante. Los encuentros rápidos nos suelen dejar vacíos aunque sean placenteros, porque no hemos sido consciente de la necesidad de conexión tan profunda que tenemos los seres humanos.
  5. Cada uno de nosotr@s somos responsables de nuestro placer y de conectar con los demás, una dimensión tan importante del ser no podemos dejarla en manos de otra persona. Es clave el autoconocimiento y la comunicación.
  6. El sexo es un cajón de exigencias y expectativas. Os animo a dejar de creer que tenemos que conseguir algo a través del sexo. La búsqueda del orgasmo como objetivo, nos aleja de otras muchas formas de conexión y placer.
  7. Uno de los motivos por los que entramos en la monotonía sexual, es debido entre otras cosas a nuestra falta de educación sexual.  Nos metemos en la cama siguiendo unas rutinas mecánicas, carentes de imaginación y creatividad, lo que nos lleva al aburrimiento.
  8. La curiosidad sexual alimenta las ganas. Recuerda que el objetivo no es el placer sino la conexión. El placer siempre es una consecuencia. La obligación y la presión de sentir nos aleja de la relajación, del soltar, del entregarnos.
  9. Mejorar la profundidad y la intensidad de los encuentros sexuales. Pasar de la cantidad a la calidad. Abandonar las metas, en números, veces, centímetros, y pasar a estar más conectados con nuestro cuerpo durante el encuentro erótico.
  10. Entendemos la pasión como algo impulsivo y rápido, pero la pasión también se cocina a fuego lento, preparando los encuentros con mimo… El sexo amoroso y consiente necesita de espacio y tiempo. Preparar frutas, bebidas, hacer pausas… Es la relajación es la que nos conduce al disfrute más allá del orgasmo.  Las caricias, los masajes, predisponen a que nuestra mente pare de fantasear y pensar y nos centremos en el presente y en nuestro cuerpo.
  11. La habitación de la pareja no es un espacio más, puede ser una idea crear el templo del amor en el dormitorio.
  12. Poner atención a nuestra respiración; cuanto más profunda y relajada sea mayor será nuestra capacidad de disfrutar de las sensaciones que ofrece cada experiencia sexual.

Si ponemos atención a estas premisas y damos pequeños giros a nuestra forma de entender el sexo, las cosas cambian y mucho.

Felices Fiestas. Feliz Mes de Diciembre.

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