El Blog de Marian Frías

Psicóloga, sexóloga y coachMi Bio

¿Quieres ser feliz? Vive en un estado de gratitud

El tema en el que me quiero centrar hoy es en la gratitud y cómo está relacionada con la felicidad. Estas semanas he conocido las […]

El tema en el que me quiero centrar hoy es en la gratitud y cómo está relacionada con la felicidad. Estas semanas he conocido las enseñanzas de un maestro espiritual David Steindl- Rast, nombrado de manera habitual como Father David, que la misión en su vida es enseñar al mundo, viajando y acercando el valor del agradecimiento. Su punto de partida, es ayudarnos a pensar que no es la felicidad la que nos hace agradecidos, sino es el ser agradecidos lo que nos acerca a la felicidad.

Todos hemos experimentado momentos de agradecimiento, el desafío que se nos propone desde su planteamiento es ir más allá, es vivir agradecidos. Para ello es importante tomar conciencia de que hay algo que se nos ofrece de manera constante y es gratis: el momento presente. Es algo, de lo que disponemos constantemente, momento a momento, nos viene dado y regalado por la Vida. Con independencia de la “valoración del momento”, que sin duda podemos pensar que es difícil estar agradecido por una enfermedad o por una infidelidad o por una pérdida de un ser querido, cada situación, nos ofrece una oportunidad. Este momento presente y la oportunidad que incluye, es un regalo. Esta oportunidad escondida, puede ser aprender a ser pacientes, a expresar lo que sentimos, a sobreponernos aun cuando lo que nos suceda a priori pueda ser doloroso, a confiar en nosotros mismos, etc. Por lo que podemos estar siempre agradecidos es por la oportunidad, es el regalo dentro del regalo. Ante cada desafío de la vida podemos quedarnos en la interpretación de si es algo agradable o no, deseado o no, o decidir jugar con el comodín que nos da cada situación: la oportunidad de decidir en quién quiero convertirme en esa circunstancia.

Vivir agradecidos no es sólo un concepto teórico, sino que existe y él plantea un método muy sencillo para poder incorporarlo en nuestras vidas. Es un método tan sencillo que nos lo enseñaron cuando éramos niños cuando aprendimos a cruzar la calle. Para. Mira. Anda. Eso es todo.

  • Para: aplicar este primer principio parte ser conscientes de que corremos por la vida, no paramos, ¿con que frecuencia nos detenemos? Es clave lograr la quietud. Y para ello nos puede ayudar construir señales de alto en nuestras vidas. Él cuenta la experiencia de que cuando volvió de África, dónde no había agua potable, y abría el grifo, se sentía abrumado y muy agradecido, pero con el tiempo esa sensación tiende a desaparecer, por eso decidió poner pegatinas en los grifos y en los interruptores de la luz para que no se le olvidara. Cada uno tendrá que ser creativo y crear señales de alto en sus vidas, que nos ayuden a ser conscientes de tantas cosas que pasamos por alto.
  • Mira: después de parar el siguiente paso es mirar, abrir los ojos, la nariz, nuestras manos, abrir los sentidos a los disfrutes que nos rodean. Mirar es ver las oportunidades que se nos ofrecen constantemente para disfrutar, de una conversación, de una acción sea la que sea que tengamos entre manos.
  • Anda: la acción es una consecuencia natural de las dos anteriores.

Estos tres principios pueden cambiar muchas cosas, cuando eres agradecido, sientes menos miedo, cuando eres agradecido te sientes abundante, y no estás en la escasez, cuando eres agradecido estás dispuesto a compartir, disfrutas de las diferencias entre las personas, eres respetuoso con todo el mundo. La gente agradecida, es gente alegre. Así que si sabemos que somos una red, y que las emociones se contagian, el “para, mira y anda” puede transformar el mundo y hacerlo feliz.

“Un estudio de la Universidad de Georgia (EEUU), ha demostrado que el agradecimiento es el mejor y más significativo predictor para medir la calidad de una pareja. Es decir, más allá de las discusiones la calidez y calidad de una relación tiene que ver con cómo nos tratamos en el día a día y si decidimos ver las situaciones como oportunidades o cómo problemas”.

En las relaciones más cotidianas, entramos en automático con más facilidad. Por eso es momento de si uno de nuestros objetivos es tener mejores relaciones, es clave que elijamos poner la atención en el agradecimiento, esa atención es necesaria para poder sentirlo. Por eso más que de teoría este tema es una cuestión de práctica.

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