Ella, la estrella y la mar

Navegar, vivir y trabajar en un yate de lujoMi Bio

Del yate de lujo, al jet privado. ¡Fin del viaje!

Cada vez que veía a los huéspedes descendiendo por la escalerilla del yate dirección a su jet privado creía que ése era el momento más […]

Cada vez que veía a los huéspedes descendiendo por la escalerilla del yate dirección a su jet privado creía que ése era el momento más feliz de mi vida. ¡Literalmente!

Imaginaos a la tripulación, con sus sonrisas de oreja a oreja (esta vez verdaderas) formados ante el yate, espaldas rectas y manos a la espalda como si del ejército se tratase. ¿Recordáis lo que os conté sobre la organización militar?

Y tan sólo un segundo después, todo el mundo tirado al suelo las camisas, corbatas, galones…y arrasando con todas las botellas de alcohol que los huéspedes han dejado a medio terminar, era uno de mis momentos preferidos.

Ya es hora de descargar toda la tensión acumulada durante los días que ha durado el viaje.

Si el viaje ha sido un éxito, el ambiente será fiestero.

Sin embargo, si los huéspedes no se han marchado contentos, habrá que asumir las consecuencias…

Éste es también el momento en el cual el Capitán llama a toda la tripulación al puente de navegación para hacer balance del viaje, y con suerte, repartir las generosas propinas que los invitados han dejado.

En el post anterior os conté mi más preciado secreto (o uno de los más preciados…)

“El tamaño de tu propina será directamente proporcional al tamaño de tu sonrisa”.

Esta frase me la dijo mi primera Jefa de Azafatas y se me quedó grabada a fuego para siempre. ¡Cuánta razón tenía y cuánto una simple frase me ha ayudado a lo largo de toda mi carrera trabajando en yates de lujo!

Lo cierto es que a todos nos encanta recibir una cuantiosa propina después de trabajar tan duro.

Sin embargo, la mayor satisfacción que tanto la Jefa de Azafatas como toda la tripulación tenemos es cuando los huéspedes nos felicitan con una sonrisa de oreja a oreja y nos dan las gracias sin parar.

Espero que algún día me escribáis desde alguna isla paradisíaca contándome vuestras aventuras marineras y cómo habéis conseguido que vuestros huéspedes se hayan ido impresionados por vuestro trabajo (¡y os han dejado una inmensa propina!)

Muchísimas gracias por seguir leyéndome una semana más. No dudéis en pedirme que escriba sobre cualquier tema en especial que os interese saber.

ellalaestrellaylamar@gmail.com

Twitter: @EllaEstrellaMar

Facebook: Ella, la Estrella y la Mar

Instagram: jamila_gl

Comentarios