Espía de Belleza

Por Miriam LlantadaMi Bio

Las claves para el cuidado facial para pieles sensibles

Esta semana quiero hablaros de qué puntos tenemos que tener en cuenta para cuidar nuestra piel si la tenemos sensible, reactiva o con tendencia  a las […]

Esta semana quiero hablaros de qué puntos tenemos que tener en cuenta para cuidar nuestra piel si la tenemos sensible, reactiva o con tendencia  a las rojeces. Aunque cada piel es diferente y por eso siempre os recomiendo que os pongáis en manos de un médico estético o un dermatólogo, según el caso, por regla general  cuando nuestra piel es sensible o está sensibilizada, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:

1- Limpieza suave pero a conciencia. La limpieza facial es fundamental y si tenemos la piel sensible es muy importante utilizar productos suaves, emolientes que se basen en aceites que nos ayuden no solo a limpiar sino a recuperar nuestra capa hidrolipídica. También es importante retirar todos los elementos de maquillaje, polución y suciedad que pueden impedir el correcto funcionamiento de nuestra piel por la noche, que debe regenerarse.

2- En segundo lugar es importante hidratar las capas más profundas de nuestra piel, para ello podemos usar serums y lociones que penetren en pofundidad y nos ayuden a calmar una piel que es probable esté irritada y enrojecida.

3- Nutrición. Es el tercer paso y es muy importante para ayudar a restaurar las funciones naturales de nuestra piel con ingredientes altamente tolerados. A mi me gusta mucho usar manteca de Karité y otros ingredientes como Niacinamida, escualano, etc.

4- La exfoliación ha de ser muy suave o incluso podremos evitarla según el estado de nuestra piel.

5- Lo mismo ocurre con los ácidos, debemos tener especial cuidado con el uso de ácidos si nuestra piel es muy sensible o está sensibilizada por tratamientos, etc, ya que podemos provocar que a nuestra piel le cueste más recuperar su normalidad, ya que el efecto de los ácidos acelera el proceso de renovación celular. Cuando nuestra piel es muy sensible, ya toda la piel está trabajando para recuperar sus funciones normales y su barrera hidrolipídica, si la seguimos forzando, podemos empeorar la situación y hacer que a la piel le cueste más recuperarse. Todo depende también del diagnóstico que nos haya dado nuestro dermatólogo o médico estético ya que hay enfermedades como la Rosácea en las que evitar los ácidos es casi una prescripción estándar.

En el vídeo os enseño mi rutina completa:

 

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