Objetivo It Boy

by Roberto RuizMi Bio

Hablando de verdad

El sábado fui al teatro. Lo mejor de la obra fue que no pasó nada. Es decir, pasó todo; la vida. Lo que nos empeñamos […]

El sábado fui al teatro. Lo mejor de la obra fue que no pasó nada. Es decir, pasó todo; la vida. Lo que nos empeñamos en creer que es banal, una espera a momentos de vacaciones en Miami o poniéndonos una medalla. Pero no. Siempre es ahora mismo.

Siempre es el beso que rehúyes a tu madre al salir de casa, las conclusiones con tu amigo mientras tiráis piedras al lago la noche que fracasáis o el empeño de tu hijo en jugar que no te deja leer el periódico. Quizá las demás obras, en las que sí pasa algo, como la realización del sueño americano, una fiesta insostenible o un crimen artístico, tengan algo de culpa en que infravaloremos el instante que hay delante desperdiciándolo mientras pensamos un plan ‘mejor’.

Sólo hicieron falta dos tumbonas, dos cervezas y dos colegas para que lo comprendiera el Teatro Lara. La obra se llama ‘Aislados’. Pero no paguéis la entrada esperando una historia estratosférica. Esperad vuestra vida. A mí me encantó cuando una tormenta aguó la fiesta a la que iba a ir trajeado con mis amigos y nos tuvimos que quedar en casa sin hacer nada. Creo que ha sido la noche que mejor nos lo hemos pasado.

Juan Tallón, un escritor al que admiro, dijo que no se le ocurre mejor frase para comenzar una novela que “Ayer cené un huevo frito”, y que no necesitas más que un bar mugriento para que sea buena. Para que sea real. La cuerda más estrecha que une al actor con el escritor es la mentira, aunque sobre el folio o el escenario se convierta en verdad.

Hablando de verdad, Walter Benjamin prefiere el actor de teatro al de cine. Porque se expone al aquí y ahora, haciendo única cada interpretación, recreando en cada turno las emociones, que serán iguales pero no las mismas. Instantes que no volverán. Sin embargo, el actor de cine las entrega a un proceso artificial de posproducción que le arranca el aura de lo irrepetible y auténtico, para trocearlo en cada copia. Igual que hacemos nosotros sacando los móviles cuando aparece algo insólito ante nuestros ojos. Tengo que ir más al teatro y mirar menos el mundo a través de las pantallas.

Roberto Ruiz
RRoverdose.com

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