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Patricia I. BertomeoMi Bio

El poder de la piña, ¿por qué nos gusta tanto?

Después de recorrerme las secciones de decoración de mis tiendas favoritas, he llegado a la conclusión de que tenemos una pequeña obsesión con las piñas […]

Después de recorrerme las secciones de decoración de mis tiendas favoritas, he llegado a la conclusión de que tenemos una pequeña obsesión con las piñas ¡y me incluyo! Y es que no sé por qué parece que cuando vemos una tenemos que tenerla. Ya sea en una camiseta, en unos pendientes, de cristal para la mesita del salón o en el nuevo cuaderno que nos hemos comprado para ver si apuntamos la lista de cosas infinita que nunca haremos (sinceramente, somos conscientes de que al final lo acabaremos añadiendo en el móvil, porque él sí que nos recuerda lo que tenemos que hacer). Esta tendencia lleva con nosotros ya varios años, pero parece que no nos cansamos. Yo soy de las que la piña la prefiere sola. Ni en pizzas, ni muchas a la vez. Pero no puedo resistirme a una lámina con una piña gigante o a los objetos de decoración con esta fruta.

Las hemos visto en pantalones, vestidos, camisetas, fundas de móvil… puede que sea por su esencia tropical, porque nos recuerdan al verano y al buen tiempo, o porque tienen unos colores muy vivos. La verdad es que la razón de este poder que tienen sobre nosotros es algo que no tengo muy claro, eso sí, en cuanto a decoración, creo que se le puede sacar mucho partido. Igual que tengo mi pequeño rinconcito de cactus, estoy pensando en decorar algunas zonas de mi casa con este estilo tropical que tanto triunfa. ¿Veis? A mí me ha calado. No puedo decirles que no. Por eso al final, si no puedes con ellos, ¡únete! así que he pensado en algunas ideas para decorar con piñas. Las opciones son infinitas. Puedo buscar por textiles, adornos, utensilios de cocina, cuadros…hay para todos los gustos.

Una de las formas más sencillas de introducir en nuestra decoración esta fruta es a través de los cuadros. Podemos arriesgar con imágenes más abstractas o apostar por fotografías realistas. De esta forma, puedo adaptar el cuadro o lámina al entorno en el que lo sitúe. Por ejemplo, si en nuestra habitación buscamos un equilibrio donde los tonos son el blanco y el negro es posible que una piña en colores llamativos no quede demasiado bien, pero si seguimos la dinámica de la decoración podemos encontrar un buen equilibrio.

A mí personalmente me gustan mucho más las láminas de acuarela. Le dan más personalidad a la estancia. Aunque ahora son tendencia los cuadros tipo fotografía y resulta difícil ver cuadros de paisajes pintados al óleo como los que tan célebres fueron en los ochenta, no creo que haya que olvidar ese tipo de arte tampoco. Siempre podemos elegir una buena combinación de colores y texturas y utilizar la pared como collage. Pero volvamos a las piñas que al final me voy por las ramas.

Otra forma de introducirlas en la decoración de nuestro hogar es a través de los muebles. Se pueden encontrar por doquier figuras con forma de piña o recipientes. Aunque la manera más original de presentarlas es cuando pasan a formar parte del mobiliario. En forma de lámpara, me parecen muy originales y perfectas para esa esquina del cuarto o para poner encima de esa mesita al lado del sofá que no dice nada. Si le ponemos una lámpara con forma de piña ¡la estancia se transformará seguro! Y si tenéis hueco os presento esta cómoda. Cuando la vi me enamoré. La encontré en Pinterest. Por supuesto que rápidamente fui consciente de que ya no me quedaba sitio en casa para ponerla, pero me encantaría que las mesillas de mi habitación o la de los invitados tuvieran esos tiradores. Así que creo que voy a hacer un DIY, en toda regla. Igual no me quedan con ese efecto envejecido, pero los tiradores son imprescindibles para conseguir ese toque tan original.


Y por último, ¿cómo no hablar del textil? Si hay piñas en pantalones, camisetas, zapatillas…es normal que las encontremos en servilletas, manteles, cortinas y cojines. A mí personalmente me gustan mucho en cojines y en mantelería. Sobre todo para fiestas y eventos donde reine lo casual e informal. Si es que al final va a tener el mundo razón y no estamos locos. Las piñas invitan a divertirse y al buen ambiente, por eso, ¿qué mejor que decorar con unas piñas una mesa en la que todo van a ser risas y felicidad? Lo mismo pienso de los cojines. Dan más alegría al sofá y si los combinamos con un toque bohemio ya tenemos el estilismo creado para un salón que invite a pasarlo bien y a reír sin parar. La verdad es que entre las piñas y los cactus tengo un salón que al final va a parecer un botánico, más que otra cosa. ¿Y a ti? ¿cuáles son tus ornamentos favoritos para decorar?

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