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Por Elisabeth BerralMi Bio

¿Cómo puedo mantener el colesterol a raya?

Ya estamos aquí de nuevo y en esta ocasión os hablaré de un tema que nos puede tocar más de cerca o más de lejos, […]

Ya estamos aquí de nuevo y en esta ocasión os hablaré de un tema que nos puede tocar más de cerca o más de lejos, pero seguro que tenemos algún caso cercano a quien pueda interesarle aprender cómo mantener el colesterol a raya.

Tener elevadas las tasas de lípidos en la sangre (hiperlipemias) es uno de los factores que más afectan al corazón. Según la OMS, el 50% de la población presenta valores de colesterol en sangre elevados (más de 200 mg/dl).

¿Para qué sirve el colesterol? El colesterol es absolutamente necesario para algunas funciones del organismo (formación de membranas celulares y síntesis de vitamina D, sales biliares y hormonas…) sin embargo, el exceso provoca su acumulación en las paredes arteriales, aumentando el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Para medir el colesterol se analiza la cantidad y el tipo de transportador en el que es transportado por sangre; es decir, las lipoproteínas “LDL-colesterol” y “HDL-colesterol” que podemos ver en las analíticas. Aquí tenéis un motivo más por el que es tan importante realizarse chequeos anuales, los análisis nos revelan mucho a cerca de nuestra salud.

Es perjudicial tener elevados los niveles de LDL y positivo, los de HDL. Esto es porque las HDL son las lipoproteínas que llevan el colesterol desde los tejidos hacia el hígado para ser eliminado del cuerpo. En cambio, las LDL elevadas indica que hay demasiado colesterol circulando en sangre y hay riesgo de que se deposite en las arterias. En términos generales, se recomienda mantener bajas las LDL y elevadas las HDL.

Repasemos las causas de la hipercolesterolemia:

Por supuesto, la dieta y los hábitos son decisivos para regular esta afección, pero primero, comentaremos otros factores que inciden directamente en el aumento de colesterol en sangre:

  • El estrés: especialmente cuando se ha instaurado crónicamente en nuestras vidas, ya que puede afectar a nuestro metabolismo.
  • La predisposición genética, algunas hiperlipemias pueden ser genéticas, ya que producen una elevada tasa de formación interna de colesterol (hipercolesterolemia familiar).
  • Algunas enfermedades: diabetes, hipotiroidismo, síndrome de Cushing e insuficiencia renal.
  • Determinados medicamentos: anticonceptivos orales, estrógenos, corticoides, algunos diuréticos y fármacos betabloqueantes.
  • Consumo de alcohol habitual : si bien una copita al día de vino tinto es cardiosaludable por ser una fuente de polifenoles, el consumo de cantidades superiores conlleva a un factor de riesgo por aumento de lípidos en sangre.
  • El sedentarismo puede influir por dos vías: por un lado provoca la reducción del gasto calórico favoreciendo la obesidad y, por otro, reduce el flujo circulatorio llevando al estancamiento y a la mala circulación.
  • El tabaco: como siempre, el tabaco es perjudicial para la salud, y en este caso, tanto la nicotina como otras sustancias químicas que contienen los cigarrillos, son dañinas para las paredes arteriales, aumentando los niveles de LDL y la contracción arterial.

ALIMENTOS PROHIBIDOS:

  • Una medida fundamental es suprimir absolutamente los alimentos hipercalóricos como los que tienen un alto índice glucémico (azúcares de asimilación rápida, refinados y alcohol).
  • Eliminaremos también, el consumo de alimentos que aportan colesterol o son ricos en grasas saturadas (carnes grasas, bacon, embutidos, huevos, leche entera, lácteos grasos y curados, mantequillas, bollería casera o tradicional, coco, anacardo y nueces de Brasil, manteca de cerdo, piel de pollo, sesos, hígados, patés, fiambres, gambas, queso azul, brie, Gruyère, anguilas y caviar.
  • Por último, evitaremos alimentos que aporten ácidos grasos trans o hidrogenados: margarinas vegetales, bollería industrial, dulces y galletas refinadas, frutos secos fritos, palomitas, chocolates y fritos.

ALIMENTOS QUE NOS FAVORECEN:

Nos interesa aumentar el consumo de alimentos antioxidantes, ricos en vitaminas A, C, E, betacarotenos, flavonoides, antocianos, fenoles, isoflavonas, coenzima Q, etc. Esto lo conseguimos incrementando el consumo de frutas y verduras en general, soja, cítricos, frutos del bosque, uva negra, judías, espinacas, alfalfa, cayena y jengibre.

Es conveniente incrementar también, el consumo de alimentos hipolipemiantes, ricos ácidos grasos omega 6 y 3, ácido oleico y vitamina E, estos son: el ajo, germen de trigo, nueces, nueces de Macadamia, aguacate, aceites de primera presión en frío (oliva, lino, cártamo y germen de trigo) y pescados azules.

Otra medida recomendada es aumentar el consumo de fibra vegetal, tanto soluble como insoluble, así como de alimentos hipocolesterolemiantes ricos en fitosteroles: alcachofas, maíz, avena, almendras, germen de trigo, soja, etc.

Por último, el consumo de alimentos ricos en cromo es muy interesante en esta afección, ya que este oligoelemento tiene un efecto hipocolesterolemiante, aumentando el HDL-colesterol. Se encuentra en frutas y hortalizas frescas, germen de trigo, levadura de cerveza y cereales integrales.

A nivel emocional, señalar que el colesterol está vinculado a la sangre, símbolo de la alegría de vivir. A veces, el colesterol aparece justo después de que ocurran ciertos acontecimientos, como después de una jubilación, un cambio de residencia, o por la pérdida de un ser querido.

Cualquier carencia referente a la alegría de vivir puede materializarse en colesterol, por eso vale la pena que si sufrimos de esta afección, que identifiquemos esa carencia, y nos planteemos cómo solucionarla. Trabajar la mirada interna es una práctica muy bonita y enriquecedora.

Espero que os sea útil esta información, tan solo teniendo en cuenta todos estos factores, podemos reducir nuestros niveles de colesterol y evitar que aparezca la hipercolesterolemia. Sin embargo, es siempre necesario mantener un control médico o con un especialista de la salud para que nos asesore y poner fin a este desequilibrio.

¡Que paséis una feliz semana!

 

Elisabeth Berral

Fundación Mujeres Felices

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