Sane Food - Nutrición y Emoción

Por Elisabeth BerralMi Bio

Descubriendo un nuevo alimento medicina: las semillas de cáñamo

El cáñamo es una planta muy beneficiosa que tradicionalmente se ha utilizado con uso medicinal, pero también para elaborar aceites, cuerdas y tejidos. Su sabor es […]

El cáñamo es una planta muy beneficiosa que tradicionalmente se ha utilizado con uso medicinal, pero también para elaborar aceites, cuerdas y tejidos. Su sabor es muy agradable y recuerda al de las semillas o frutos secos.

Proviene de la misma planta de la marihuana (Cannabis Sativa), pero la semilla de cáñamo (clasificada como fruto seco) no contiene los alcaloides psicoactivos (tetrahydrocannabiol o THC) y en este sentido es completamente inofensiva y beneficiosa.

Esta semilla es una de las mejores fuentes de proteínas vegetales de alto valor biológico ya que contiene 21 aminoácidos incluyendo los 9 esenciales que necesitamos y no producimos, en buenas proporciones.

Es muy recomendable consumirla en dietas veganas, raw foodist o dietas para perder peso como fuente de proteínas. Se recomienda tomar de  3 cucharadas diarias de cáñamo como complemento nutricional, de esta manera aportamos 10 gramos de proteínas diarias, además de mucho magnesio. La dosis diaria recomendada de magnesio es de 350 mg y en estas tres cucharadas  ya aportamos más del 40% de los requerimientos de este mineral.

El magnesio es un mineral muy beneficioso contra la fibromialgia y la fatiga, ya que reduce el cansancio y la astenia, además se ha demostrado que previene ciertos tipos de cáncer.

La proteína de cáñamo se digiere con facilidad y el cuerpo la absorbe rápidamente, lo que hace que sea perfecta para los deportistas. Aporta ácidos grasos esenciales, como los omega-3(LNA) y omega-6 (LA) en cantidades muy equilibradas. Estos equilibran el sistema inmune y actúan como potentes antiinflamatorios.

El aceite obtenido de las semillas de cáñamo proporciona ácidos grasos poliinsaturados (AGP), por lo que contribuye al correcto funcionamiento del sistema cardiovascular. Contiene, así mismo, ácido gammalinolénico (GLA), difícil de encontrar en otros alimentos.

Se trata de un alimento antioxidante que previene el daño de los radicales libres sobre nuestras células y por tanto el envejecimiento celular. A ello hay que añadir que también es una buena fuente de glúcidos y fibra (regulador del tránsito intestinal), de clorofila (antioxidante) y de vitaminas y minerales (A, C, B1, B3, B5, D, E, calcio, fósforo, hierro y magnesio.) Además, está libre de gluten y no produce alergias.

Es importante consumir las semillas crudas y trituradas para aprovechar mejor sus propiedades nutricionales. Si las calentamos, destruiremos sus beneficios, por lo que deberemos añadirlas a los alimentos después de cocinarlos. Una o dos cucharadas de semillas de cáñamo espolvoreadas en el último momento, le darán un toque crujiente a cualquier plato.

Su uso es muy versátil: tanto en ensaladas, cremas,  gazpachos, batidos y sopas, hasta para la elaboración de galletas y pan si utilizamos su harina o incluso como bebida vegetal.

A nivel nutricional es muy interesante saber que estaremos consumiendo un producto libre de pesticidas ya es una planta que no necesita ningún producto químico, además nunca provienen de cultivos modificados genéticamente. Por si fuera poco, el aceite de cáñamo tiene propiedades medicinales. Resulta muy interesante su acción equilibrante a nivel tópico sobre pieles secas o grasas en exceso.

Creo que os he convencido, así que ya sabéis, a incorporar esta maravilla en vuestra despensa y a disfrutar de todos los beneficios de estas semillas increíblemente sanas que cuentan con más de 10.000 años de historia como alimento-medicina.

¡Feliz inicio de otoño!
Elisabeth Berral

Fundación Mujeres Felices

 

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