Sane Food - Nutrición y Emoción

Por Elisabeth BerralMi Bio

¿Cómo influye nuestra alimentación en el desarrollo de algunos tipos de cáncer?

Aunque son varios los factores que inciden en el desarrollo del cáncer, se sabe que un 35% están causados directamente por la alimentación, y de […]

Aunque son varios los factores que inciden en el desarrollo del cáncer, se sabe que un 35% están causados directamente por la alimentación, y de forma indirecta, el porcentaje crece de manera considerable.

El cáncer necesita un terreno favorable para poder desarrollarse, y para que esto ocurra necesitará una serie de circunstancias que le ayuden a crecer, y como ahora veremos, en todas ellas está implicada la dieta que sigamos.

1.     Ambiente pro inflamatorio:

Uno de cada seis cánceres están relacionados con la inflamación crónica.

Causas: Alimentación inadecuada, infecciones, emociones negativas, radiaciones…

2.     Estrés oxidativo, hipoxia y acidosis celular.

Causas: La alimentación inadecuada , el estrés, la contaminación y el tabaquismo entre otros factores, oxidan al organismo, provocando acidez celular. Además, las células tumorales provocan a su vez un microambiente falto de oxígeno (hipoxia) y ácido, para poder crecer y desarrollarse.

3.     Sistema inmune deprimido

Causas: Estrés, uso de algunos fármacos, alimentación inadecuada, sedentarismo…

4.     Angiogénesis

Causas:  De esto se encarga el propio tumor y se trata de en el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos para que el tumor pueda seguir alimentándose y crecer. Existen alimentos que tienen la capacidad de impedir la formación de estos vasos dejando al cáncer sin alimento.

5.     Niveles de glucosa (azúcar) óptimos.

Causas: El cáncer se alimenta de azúcar. Ya que no necesita oxígeno para transformar la glucosa en energía, lo hace mediante un proceso llamado glicólisis, pero al ser un proceso poco eficiente, la célula tumoral necesita altos niveles de glucosa para poder funcionar. Cuando se produce un pico de glucosa, se libera IGF-1, una hormona que genera inflamación crónica. De nuevo la alimentación que sigamos jugará un papel importante en este punto.

Como vemos, aunque no exista una panacea, es evidente que según la alimentación que sigamos, estaremos favoreciendo el desarrollo de las células tumorales o por el contrario, estaremos contribuyendo a que se detenga.

Por eso, a continuación  detallo una lista de alimentos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud, y otra de alimentos que ayudan a reducir y frenar el desarrollo de las células tumorales:

Alimentos a evitar:

·       Cualquier tipo de comida fast food.

·       Refrescos azucarados o edulcorados sintéticamente.

·       Carnes procesadas (embutidos, salchichas, bacon, ahumados…)

·       Fritos, grasas saturadas y grasas trans.

·       Cereales refinados y alimentos hechos con cereales refinados (bollería industrial, pizzas, snaks, pasta y pan blanco…)

·       Azúcar blanquilla y azúcar integral

·       Aceites refinados

·       Grandes cantidades de carne roja

·       Leche animal, lácteos en especial de vaca.

·       El exceso de sal tampoco es favorable para frenar un proceso tumoral.

Además, siempre que nos sea posible es conveniente que evitemos los aditivos alimentarios, ya que muchos de los productos que compramos están contaminados por pesticidas, o en el caso de los productos de origen animal, por hormonas y antibióticos que nos perjudican ya que se interponen a otros nutrientes que tienen efecto  anti-cáncer.

Por eso, siempre que sea posible es recomendable el consumo de alimentos de origen ecológico. Me gustaría citar una frase de la Dra. Oddile Fernandez para finalizar esta lista: “La virtud está en el término medio”.

Esto no significa que por que un día comamos en un fast food vayamos a enfermar, pero si seguimos una dieta rica en todos estos alimentos de manera habitual, crecerán las posibilidades.

Alimentos beneficiosos por sus propiedades anticancerígenas:

·       Aceitunas y aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío: las aceitunas son ricas en ácido maslínico, un inhibidor de la angiogénesis que  evita la proliferación metastásica. Al parecer las aceitunas negras son más antioxidantes que las verdes. El aceite de oliva contiene Omega9, además de vitamina E y otros antioxidantes.

·       Aguacate: además de ser una fruta super nutritiva con alto contenido en ácido oleico que nos ayuda a elevar los niveles de HDL, tiene efecto antiinflamatorio, es rico en fibra y también en flavonoides y betacarotenos.

·       Verduras y frutas ricas en carotenoides: zanahorias, calabaza, melocotones, pimientos, calabacín amarillo, caquis, tomate, remolacha…son ricos en provitamina A y licopeno, que tienen la propiedad de inhibir el crecimiento de múltiples células cancerosas.

·       Algas: la fucoidina presente en la algas kombu y wakame, inducen a la apoptosis y estimula a las células inmunes. Son antiangiogénicas y antiinflamatorias. Además contienen fucoxantina, que tiene capacidad para inhibir las células del cáncer de próstata.

·       Cítricos: contienen bioflavonoides y estimulan la desintoxicación por parte de las sustancias cancerígenas por parte del hígado.

·       Germinados: son alimentos vivos y enzimáticos que ayudar a desinflamar, son grandes antioxidantes y muy nutritivos, por lo que aportan vitalidad a todos nuestros platos. Dependiendo de la semilla que germinemos, tendrán diferentes propiedades.

·       Té verde : muy rico en catequinas, en especial contiene epigalocatequina galato, que inhibe la invasión tumoral, la aparición de metastasis y es angiogénica

·       Chocolate negro: siempre con más de un 70% de cacao, se trata de un gran antioxidante, con alto contenido en proantociandinas y muchos polifenoles. Estas sustancias frenan el crecimiento de las células cancerosas y limitan la angiogénesis. (Una onza de chocolate negro contiene el doble que una copa de vino tinto).

·       Perejil y Apio: ambos son ricos en apigenina, la cual inhibe la angiogénesis y regula la progresión del ciclo celular en células cancerosas

·       Crucíferas: (Brócoli, coles de Bruselas, Repollo y Coliflor): Contienen Sulforafano,  Indol 3 Carbinol y fenilisotiocianato, sustancias que inhiben el crecimiento del tumor, inducen a la apoptosis y son detoxificantes.

·       Cúrcuma : su principio activo es la Curcumina, la cual inhibe la metástasis e induce la apoptosis celular. (Es necesario subrayar que para que el organismo pueda absorber este principio activo será necesario mezclarla con pimienta negra.)

·       Jengibre: es un potente antiinflamatorio y antioxidate que ayuda a reducir la creación de nuevos vasos sanguíneos. Además la infusión de jengibre ayuda a reducir las nauseas provocadas por la quimioterapia.

·       Ajo y cebolla morada: se trata de dos antibióticos naturales ricos en bioflavonoides, que  inhiben proliferación, metástasis, y apoptosis.

·       Soja no transgénica: contiene genisteína: inhibe la acción estrogénica, metastásica y angiogénesis. Cabe destacar que los estudios realizados hasta la fecha son contradictorios, sobre todo en el caso del cáncer de mama.

·       Las setas asiáticas: como el Shitake el Reishi y el Maitake son fuente de betaglucanos, que actúan como profilácticos en oncogénesis, son inhibidores tumorales y metastásicos.

·       Uva roja: fuente de resveratrol , el cual inhibe el factor de transcripción NF – kB, la invasión tumoral e induce la apoptosis celular.

·       Granada: antiinflamatoria, antioxidante y con gran capacidad de reducir el desarrollo del cáncer gracias a su contenido en áccido Punícico y alfaeleosteárico promueven la apoptosis celular.

Por supuesto, la lista continúa con alimentos como los cereales integrales, las legumbres, los frutos secos, las semillas de lino, chía y de sésamo, edulcorantes naturales como el sirope de ágave, el azúcar de coco, los orejones secos o la estevia. Los huevos ecológicos, el pescado azul de pequeño tamaño, bebidas vegetales o el kéfir de agua y el chukrut, como probióticos.

Sobre las hierbas aromáticas, les dedicaré el siguiente artículo ya que es un tema muy interesante sobre el que vale la pena profundizar.

Ojalá existiese una panacea, pero por lo que parece todavía no se ha encontrado, así que no podemos afirmar que tan solo con una alimentación adecuada se puede vencer a esta enfermedad porque no es el único factor que afecta, y en muchísimos casos, los tratamientos alopáticos e intervenciones quirúrgicas son esenciales para curarse; pero lo que si que es cierto, es que se puede ayudar muchísimo al organismo a regenerarse (que significa auto curarse), a desintoxicarse y a mantenernos fuertes para superarlo.

Los factores que contribuyen a la aparición del cáncer son muchos, por lo que nadie debería culparse por desarrollar uno.  La esfera emocional es también muy importante,  y aunque no se puede demostrar que una emoción enquistada sea la responsable de generar un tumor, ya que en algunos casos son los niños de pocos años de vida los que padecen esta enfermedad y apenas les ha dado tiempo de desarrollarse a nivel emocional, sabemos que gestionar las emociones adecuadamente, ayuda en gran medida a la recuperación y superación de esta enfermedad.

El miedo, la ira, el sentimiento de impotencia, el estrés y las heridas mal cicatrizadas, nos hacen demasiado vulnerables. La mente también es capaz de poner en marcha mecanismos físicos como respuesta a estas emociones, liberando cortisol, adrenalina o factores inflamatorios que deterioran nuestro sistema inmune, uno de los factores que como comentaba al inicio, es clave para el desarrollo de esta enfermedad.

Aprender a respirar con calma y consciencia, estar presentes en el aquí y el ahora, responsabilizarnos de nuestra salud y pasar a ser sujetos activos frente a la enfermedad, son pequeños grandes pasos que resultan indispensables para terminar con un proceso canceroso.

Como última reflexión, me gustaría puntualizar que resulta difícil crecer sanos en un planeta que está enfermo, y que al final, todo se refleja en todo. Tal vez si respetáramos y cuidásemos más nuestro entorno, el cáncer no sería la epidemia del s. XXI, pero como tod@s sabemos, todavía nos queda un largo camino por recorrer.

Me gustaría dedicar este artículo a todas las personas que han pasado o están pasando por un cáncer, en especial a una gran amiga a la que quiero muchísimo y a la que le mando todo mi amor, día sí y día también.

Como ella dice, no hace falta querer luchar contra el cáncer, tan solo hay que querer superarlo.

Un abrazo,

 

Elisabeth Berral

Fundación Mujeres Felices

 

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