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Por Elisabeth BerralMi Bio

Infección por Helicobacter pylori

El Helicobacter pylori, es una causa muy frecuente de enfermedad infecciosa ya que afecta a un 50% de la población mundial. Por tanto, seguramente ya habríais escuchado  hablar sobre esta […]

El Helicobacter pylori, es una causa muy frecuente de enfermedad infecciosa ya que afecta a un 50% de la población mundial. Por tanto, seguramente ya habríais escuchado  hablar sobre esta inoportuna bacteria.

Actualmente, cuando una persona presenta síntomas de gastritis y acude al médico, una de las primeras pruebas diagnósticas que se le realiza, es la prueba del aliento (PAU), una analítica de sangre o incluso una  biopsia del estómago mediante endoscopia para descartar su presencia.

¿Qué síntomas encontraremos ante una infección de HP?

En realidad la  presencia de esta bacteria en sí no causa síntomas. Los que presentan quejas lo hacen por padecer gastritis o úlceras pépticas provocadas por la bacteria.

En estos casos, los síntomas más comunes son:

  • Dolor o incomodidad, generalmente sensación de quemazón en la parte superior del abdomen.
  • Sensación de plenitud y distensión.
  • Saciedad rápida del hambre, sobre todo después de comer tan sólo una pequeña cantidad de alimento.
  • Eructos y regurgitación.
  • Gases y dispepsias.
  • Nauseas leves.

Normalmente, con la toma de antibióticos alopáticos o mediante suplementación de medicina natural, el H. Pylori suele ser erradicado sin problema (aunque a veces es bastante resistente y hay que repetir el tratamiento más de una vez).

Pero si no se detecta su presencia, dependiendo de la malignidad de la cepa realmente puede causarnos muchos problemas de salud.

En primer lugar, hay un punto que debe quedar claro antes de explicar el proceso de colonización de esta bacteria.

El estómago, gracias a la secreción del ácido clorhídrico es el órgano más ácido que existe en nuestro organismo.

Esta acidez nos permite tanto protegernos de posibles bacterias que podamos ingerir mediante los alimentos, como llevar a cabo la correcta digestión de las proteínas. Sin embargo, el H. Pylori sabe como hacerse paso en nuestro sistema digestivo esquivando todos nuestros mecanismos de defensa.

Dicho esto, os explico a modo de resumen los posibles daños que puede causar en nuestra salud y el proceso que lleva a cabo para conseguirlo.

  1. Colonización el antro gástrico (zona profunda del estómago).
  1. Desdoblamiento de la urea por la ureasa de la bacteria. Generación de amoníaco, bicarbonato y CO2 (digamos que genera una nube alcalina que le permite protegerse del efecto del ácido clorhídrico que producimos en el estómago).
  2. Secreción de factores inflamatorios en el antro y destrucción de las células de la mucosa.
  3. Debido a esta gastritis producida en el antro, la secreción del ácido clorhídrico se ve disminuida, y como efecto rebote las células gástricas del fundus (parte superior del estómago) producen más ácido clorhídrico.
  4. Esta sobreproducción de ácido irrita la mucosa estomacal y al duodeno ( primera porción del intestino delgado), y esto genera que las células del duodeno muten sus células y poder así soportar esa acidez (metaplasia intestinal).
  5. El H. Pylori coloniza nuevas zonas inflamadas (fundus y duodeno)
  6. La intensa inflamación acaba por destruir la mucosa y con ello las células productoras de ácido, de modo que finalmente la producción ácida es muy baja. (Hipoclorhidria)

En fases de gran producción ácida existe un riesgo elevado para desarrollar úlcera gastroduodenal.

En las fases de atrofia gástrica, existe el riego de desarrollar adenocarninoma gástrico lo linfoma gástrico de baja malignidad (MALT).

Ahora que ya conocemos mejor como actúa, os dejo algunas medidas naturopáticas que ayudan a combatir la acidez, la úlcera de estómago y también son eficaces contra esta bacteria:

Es mejor evitar los alimentos ácidos que acidifican el organismo y son propensos a facilitar la reproducción de este tipo de bacterias. Entre estos están las carnes rojas y los hidratos de carbono refinados, el café, el alcohol, el chocolate, los lácteos y todos los azúcares.

Además es muy importante evitar el tabaco y buscar métodos de reducción del estrés, que pueden ser desde la práctica de ejercicio (yoga, tai chi, chi kung) , meditación o incluso por medio de acupuntura o otras prácticas energéticas.

Suplementos naturales:

  • Jugo de aloe vera (antes de las comidas): antiinflamatorio y regenerador.
  • Enzimas digestivas proteolíticas: con acción antiinflamatoria y digestiva, mejora la producción de gases y combate la acidez estomacal.
  • Glicina: aminoacido con acción antiácida y cicatrizante.
  • Probióticos a base de lactobacilos: protegen la flora intestinal y refuerzan nuestras defensas.
  • Jengibre: refuerza el sistema inmune, mejora las digestiones y tiene acción antiinflamatoria, pero esta contraindicado si se consumen medicamentos anticoagulantes.
  • Extracto de regaliz: calma la mucosa intestinal y ayuda a eliminar algunas cepas de H. Pylori, pero está totalmente desaconsejado en caso de hipetensión arterial.
  • Mastic (resina o goma de lentisco)  es antibacteriana y muy eficaz para algunas cepas del HP, facilita las digestiones y tiene propiedades regeneradoras del epitelio estomacal y duodenal
  • Betacarotenos: contribuyen a la reparación y protección de tejidos y úlceras gástricas.
  • Dolomita: Mineral compuesto de calcio y carbonato de mangesio que reduce la acidez y facilita las digestiones.
  • Cúrcuma: estimula la producción de jugos gástricos, y protege la mucosa estomacal inhibiendo la acción del Helicobacter Pylori.

 

Espero que esta información os haya resultado interesante. Recordad que en caso de contraer infección por H. Pylori, es importante ponerse en manos de un profesional de la salud para conseguir una correcta erradicación de la bacteria, ya que en algunas ocasiones es bastante resistente y es necesario llevar a cabo un tratamiento muy específico supervisado por un médico.

Todos estos remedios que os he mencionado, son algunas opciones que en caso de acudir a un naturópata, éste podrá elegir prescribir una combinación de ellas en las dosis y posología adecuada, pero en ningún caso es conveniente automedicarse ni intentar llevar a cabo este tratamiento por un@ mism@, ya que puede ser peligroso.

Un abrazo,

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