Vida y Bienestar

por Paula DíazMi Bio

¡Aprende a simplificar tu vida! Una labor más fácil de lo que parece

La simpleza y saber simplificar es uno de los mejores secretos que, para volver a la rutina y este nuevo inicio de nuevo curso lleno de […]

La simpleza y saber simplificar es uno de los mejores secretos que, para volver a la rutina y este nuevo inicio de nuevo curso lleno de cambios positivos, más nos pueden ayudar. Por eso, y por muchos más motivos que si me das la mano habitualmente en este blog ya sabrás, me he propuesto desde hoy mejorar mi vida “haciéndola simple”.

Lo que hoy te propongo como meta para esta nueva etapa es simplificar tu vida. De esta forma puedes asegurarte que estás en la dirección más adecuada para ti y tus necesidades o deseos, las personas que te acompañan te complementan y tu desarrollo personal va viento en popa.

Recuerda que si no tienes las ideas o metas claras da igual que corras, nunca llegarás cómo te gustaría. Durante 20 o 30 minutos hazte estas dos preguntas, aplica la respuesta en tu día a día y tu vida mejorará increíblemente.

¿En qué 5 cosas puedes concentrarte verdaderamente?

Estoy segura que te suena el dicho “quien mucho abarca, poco aprieta”. Imagino que ya sabrás a que me refiero con esta pregunta. Cuantas más posibilidades tienes para elegir, más trabajo te costará decidirte. Ahí reside el secreto de simplificar las cosas.

El gran inversor Warren Buffett recomienda para aprender a simplificar el escribir 25 cosas que quieres lograr en tu vida. Después de elegir las cinco que consideras más importantes, tachar los otros 20 y olvidarte de ellos, concéntrate en tus 5 objetivos primarios.

Un ejercicio que sin duda Buffett recomienda emplear para todo sabiendo priorizar. Elige una cosa o situación, apréndela a la perfección y conviértete en un experto de ello. De esta forma, además aprenderás a disfrutar más tu alrededor y emplear toda tu energía en aquello que te encanta o te produce placer, evitando el estrés. Desde ya me aplico a mi misma el mantra de menos es más, ¿te animas tu también?

¿Qué te tiene atrapada?

Está claro que todos nosotros necesitamos aferrarnos a algo en ocasiones para descubrir quién somos y qué queremos o necesitamos. Podemos aferrarnos a sensaciones, personas, tradiciones, malas costumbres, incluso hábitos negativos que no te permiten ser práctico a la hora de vivir plenamente. Más bien lo contrario.

Cuando “eso” a lo que estamos aferrados nos crea un daño o supone una barrera en nuestro crecimiento personal, el verbo aferrar se transforma a “estar atrapados”. Para evitar los miedos y el estrés que el estar atrapado conlleva, te propongo emplear unos minutos a reflexionar a qué estás aferrado y qué sería más sano para tu persona dejar atrás o a un lado.

Paula Díaz

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